El acto de escribir

Mayo 9, 2008

World Por Paulo Coelho

Todo escritor debe ser, antes que nada, un buen lector. Quien se aferra a los libros académicos y no lee lo que escriben los demás (y no me refiero sólo a libros, sino también a blogs, columnas de periódicos, etc.) nunca llegará a conocer sus propias cualidades y defectos.

Por lo tanto, antes de comenzar cualquier cosa, debes buscar a personas interesadas en compartir sus experiencias mediante la palabra.

Yo no digo: “Acércate a otros escritores”.

Sino: encuentra a personas con diferentes habilidades, porque escribir no se diferencia de cualquier actividad realizada con entusiasmo.

Escritores Tus aliados no serán necesariamente aquellas personas a las que todos miran, deslumbrados, y afirman: “Es el mejor”. Muy al contrario: es gente que no tiene miedo de equivocarse y que, por eso mismo, se equivoca. Por la misma razón, no siempre se reconoce su trabajo. Pero éstas son las personas que transforman el mundo, y que, después de muchos errores, logran algún acierto que revoluciona para bien la vida de su comunidad.

Son personas que no consiguen estarse de brazos cruzados, esperando que las cosas sucedan, para poder después decidir cuál es la mejor manera de contarlo: van decidiendo a medida que actúan, incluso sabiendo que eso puede ser muy arriesgado.

Convivir con este tipo de personas es importante para un escritor, porque éste debe entender que, antes de ponerse frente al papel, debe ser lo bastante libre como para cambiar de dirección a medida que su imaginación viaja. Después de escribir una frase, debe poder decirse a sí mismo: “Mientras escribía, recorrí un largo camino, y ahora concluyo este párrafo con la conciencia de que arriesgué lo necesario, y di lo mejor de mí mismo”.

Los mejores aliados son los que no piensan como los demás. Por eso, mientras buscas a tus no siempre visibles compañeros (pues raramente se produce el encuentro entre el lector y el escritor), has de creer en tu intuición, y no le prestes oídos a los comentarios ajenos. Las personas siempre juzgan a los otros con el modelo de sus propias limitaciones – y a veces la opinión de la comunidad está llena de prejuicios y miedos.

Únete a los que nunca dijeron: “Hasta aquí he llegado, no puedo seguir”. Porque de la misma manera que al invierno lo sigue la primavera, nada puede parar: tras alcanzar el objetivo es necesario recomenzar, usando siempre todo lo aprendido en el trayecto.

Únete a los que cantan, cuentan historias, disfrutan de la vida, y tienen alegría en los ojos. Porque la alegría es contagiosa, e impide siempre que las personas se dejen paralizar por la depresión, por la soledad, y por las dificultades.

Y cuenta tu historia, aunque sólo sea para que la lea tu familia.


Edgar Millán Gómez… la memoria viva

Mayo 8, 2008

Por A. Gabriela G. Buenrostro

Edgar

EDGAR… NIÑO Y HOMBRE DE HONOR

Los amigos que hacemos en la infancia permanecen. Son inolvidables. Tal vez porque son los primeros o porque con ellos despertamos a la vida o, quizá, porque de su mano construimos o dibujamos los bosquejos del mundo que deseamos.

Nací en la colonia Guerrero, igual que Edgar. Fuimos a la misma escuela primaria, el Colegio Los Angeles y, no sólo eso, también fuimos compañeros de salón y amigos.

Contigo, querido Edgar, vienen los rostros y las risas de aquellos que formamos una suerte de pandilla: Marco, Ricardo, Alfonso, Hervey, René, Eduardo, Judith, Paco, Diana, Dulce, Edith, Conchita, Marianto…

Te recuerdo fuerte, lleno de vitalidad y de energía, con tu cuerpo de niño vigoroso. Nos gustaba emplear los recreos para retar a los del grupo B y cuántos maravillosos partidos de basquet y de voley jugamos. Terminabas hecho una sopa, con tu cara encendida y brillando en tu cabello gotitas de sudor mezcladas con el gel.

Leo, escucho y veo la noticia de tu asesinato. Una muerte nada digna para un hombre que, por el simple hecho de ser honesto, con principios claros, con valores humanos incorruptibles, por hacer tu trabajo, te convierten en un héroe.

Tú estás tan vivo en la memoria, con tu sonrisa franca, con tu inquietud, con tus ganas de conquistar la vida. A lo mejor en esos tiempos soñabas con ser lo que cualquier niño sueña: bombero, piloto, arquitecto y policía.

Qué lejos y qué alto llegaste, querido Edgar. Licenciado en Derecho y de ahí un fructífero camino en la lucha contra el crimen organizado que tanto daño ha causado. Moriste como un valiente y debes estar tranquilo porque cumpliste con tu deber hasta el último día.

Gracias, amigo inolvidable. Con tu vida nos defendiste. Gracias porque nunca sucumbiste en darle guerra sin tregua al hampa. Gracias por tu honestidad, tu ejemplo, tu trayectoria limpia, tu carisma. Gracias, querido Edgar, por la memoria viva. Ahí seguiremos jugando a ser niños y seguiremos soñando y creyendo que la vida y la gente pueden ser mejores de lo que ahora son.

La Secretaría de Seguridad Pública federal, expresa su más sentido pésame y solidaridad con la familia, y reconoce el desempeño de su labor en el combate a la inseguridad y a la delincuencia.

Esta madrugada, México ha perdido a uno de sus más valiosos hombres, un profesional de la seguridad al servicio de la nación.

Edgar Eusebio Millán Gómez, originario del Distrito Federal, era egresado de la carrera de derecho por la Universidad del Valle de México. Contaba con una especialización como observador policial para misiones de paz por la Organización de las Naciones Unidas.

Estaba capacitado en materia de Seguridad Pública por las mejores agencias de seguridad a nivel internacional.

Inició su carrera profesional en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), como agente investigador.
En 2001 se integró a la Agencia Federal de Investigación como Director de Secuestros en la Dirección General de Investigación Policial.

En 2006 fue designado Director General de Despliegue Regional Policial de la AFI, donde permaneció hasta el año 2007.

Destacan en su carrera policial su participación en la detención del peligroso secuestrador Andrés Caletri, así como en la desarticulación de bandas de plagiarios como la de “Los Montante” y “Los Colmenos”.

Como parte de su destacada labor en el combate al secuestro, participó también en la liberación de Rubén Omar Romano, en ese entonces entrenador del Cruz Azul.

Hasta el día de hoy, Edgar Millán, se desempeñó como Coordinador General de Seguridad Regional de la Policía Federal y realizaba una labor importante en los Operativos Conjuntos contra la delincuencia que se realizan en el país.
El compromiso y el esfuerzo que realizaba día con día Edgar Millán Gómez para construir un mejor país, impulsa a todos los integrantes de la institución a seguir adelante en la lucha contra el crimen y todos aquellos que atentan contra la tranquilidad y la paz de los mexicanos.

Descanse en paz, con el honor del deber cumplido, Edgar Millán Gómez.


El Dios inevitable

Mayo 6, 2008

Estos días han sido de mucho ajetreo físico, mental y, especialmente, emocional. Hemos desantendido este espacio por causas ajenas y de fuerza mayor. Esperamos estar de vuelta muy pronto. Mientras tanto, compartimos con ustedes una reflexión de Oscar Orellana, un talentosísimo y peculiar escritor chileno. No dejen de darse una vuelta por su blog. Es un paseo por la reflexión punzante…

Por su comprensión, muchas gracias.

Chuck, Reggie, Chris y Gaby

Shadow Por Oscar Orellana Sanhueza - Exhibición Perturbada

Es cierto. Dios me miente. Por las noches viene a mí diciendo: “Hombre, solo tú eres soberano de cada reino, bajo tu signo se levantan todos los imperios, ¿pero para qué derribar cada muro, si solo es para construir nuevas sepulturas? “.

Dios me seduce, al oído me susurra: “No tengas miedo, porque en tus manos descansa la vida y la muerte, la razón y la brutalidad, por lo tanto, eres absoluto y todopoderoso”. Y yo le creo.

¡Pero no, no puedo creer en ti! Porque tú no eres, tú no existes. Lo que pasa es que de vez en cuando me fallan las fuerzas, me atrapa el miedo, y el silencio se atora en mi garganta. Es ahí, cuando parece que el final se acerca que grito con más fuerza tu nombre pero no contestas. Lógico. Porque tú no existes. Entonces mi cuerpo ya no descansa y sigo gritando, pidiéndote me des la fe, la voluntad de lograr pasar toda una noche sin creer en ti.

Desolation Y si no existes, ¿por qué te pienso? ¿Y si no eres, por qué repito que te amo? ¿Qué me lleva a suplicar a un Dios que no me puede salvar? Un Dios que cuando lo invoco no responde.

Mis enemigos se burlan de mí, son como animales subiéndose a mi cama cuando no puedo defenderme. Preguntan por ti y no sé qué decirles. Por eso te pido una vez más que aparezcas, que les demuestres que no es verdad lo que ellos dicen: que tú no eres sublimación mía. Dios, tócalos a ellos como a mí me tocas. Explícales que tu ternura existe desde siempre, que en el principio cuando no había ni axiomas ni leyes sino puro abismo y oscuridad se cernía ya tu aliento sobre las aguas. Explícales que el alma vive inquieta hasta que descansa en ti y explícales también que tú no explicas nada, que el dolor, la miseria y el terror, no tienen explicación posible, que incluso tú, a veces, no sabes sino postrarte, besar la tierra, callar.

Por todo esto Dios, Tú que de verdad no eres y no existes, aunque necesitemos que seas y que existas, házte imagen ahora, déjate ver. Tú que no existes, ten piedad, empieza a ser. Revélate ante nosotros, en un abrazo que nos violente, nos llene de deseo y belleza. Y que en esa unión seamos como una sola gran cabeza que se colma a sí misma.

Pero ven antes de que todo termine, justo antes de que la última esperanza desaparezca. Ven, aunque creemos hoy que no creemos.

Ilustración de Kassidi Keys


México: terrorismo mediático

Mayo 6, 2008

MEDIA Por José Steinsleger

Fuentes de inteligencia de mi archivo personal revelan que la credibilidad de los medios monopólicos de difamación decrece, conforme los pueblos optan por caminos distintos a los sugeridos por el torpe terrorismo mediático y el retorcido neomacartismo new age.

Dejaré, para otra ocasión, la pobreza de un texto que da pena por quien lo firma (“Populismo y democracia en América Latina”, Roger Bartra, Letras Libres, abril de 2008); paso a detenerme en el espot televisivo contra Andrés Manuel López Obrador (AMLO), claro ejemplo de “terrorismo mediático”.

En ambos casos, la confusión guarda vasos comunicantes. En el uno, la insidia explícita del viejo cristero fascista que asocia a Hitler con AMLO: en el otro, la “excelencia académica” del converso apenado por el “antimperialismo rupestre y demagógico” que rechaza la globalización, “… el más importante motor del cambio”.

El escritor Fernando del Paso definió la esencia del espot con una palabra que no voy a repetir. De su lado, varios intelectuales manifestaron su indignación, aunque sin precisar que los responsables del espot son los mismos que presentaron ante la Procuraduría General de la República (PGR) una denuncia penal contra la única sobreviviente del ataque perpetrado por el ejército colombiano a un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en territorio de Ecuador.

Se trata de Lucía Morett, joven estudiante mexicana. El documento presentado contra ella y otros estudiantes de la UNAM es un prolijo dossier de 77 páginas, elaborado con trascendidos de la prensa capitalina, anexos de cidí, archivos de audio y fotografías. La denuncia penal es por “delitos de delincuencia organizada en su modalidad de terrorismo internacional y terrorismo, así como apología del delito y los que resulten con relación a la operación de las FARC en México y la participación de mexicanos en la organización terrorista denominada FARC”.

En tono similar, El Comercio de Quito (afiliado a la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP), publicó el 20 de abril pasado un reportaje a plana entera intitulado: “Coordinadora bolivariana, el as de las FARC”, con dos fotografías a todo color. Una de las imágenes muestra a un grupo de jóvenes airados. El pie reza: “Activistas de izquierda contra el imperialismo”. Otros recuadros, sibilinamente, destacan: “¿Por qué se escogió a Ecuador para la cita?” “Venezuela es punto central de apoyo para las FARC.” “Plan para extenderse por todo el continente.”

Al día siguiente, el titular de otro periódico ecuatoriano, La Hora (que trató de “delincuente” al presidente Rafael Correa), publicó: “Mexicana herida en Ecuador se preparaba para crear una guerrilla en México, similar a las de la FARC”. La agencia de noticias española Efe transmitió la “noticia”, abriendo el paraguas: “una fuente del Ministerio de Defensa consultada dijo desconocer la información que aparece en el diario”.

Todo esto es “terrorismo mediático”, y las fuentes de mi lap-top blindada contra mentiras indican que entre AMLO y la joven Lucía no hay ligazón política válida, a no ser su dignidad, su coraje y su amor a México. Sin embargo, la “etica informativa” de varios medios impresos de la capital mexicana (es decir, la del gobierno de Colombia, o sea, la CIA) parecen copia perfeccionada de los que en 1968 satanizaron a la izquierda estudiantil, justificaron después la masacre de Tlatelolco y se pusieron a silbar cuando empezaron a desaparecer personas en el decenio siguiente.

En un encuentro de periodistas latinoamericanos, celebrado en Caracas a fines de marzo pasado (y del cual los medios “objetivos” nada han dicho), el flagelo del terrorismo mediático fue calificado de “peste de la cultura contemporánea”.

El terrorismo mediático fue definido como “… primera expresión y condición necesaria del terrorismo militar y económico que el norte industrializado emplea para imponer a la humanidad su hegemonía imperial y su dominio neocolonial”.

Ajustado a la ideología “comercio+seguridad” (nuevo capítulo de la añeja “doctrina de seguridad nacional”), la mierda informativa del terrorismo mediático (y ya plagié a Del Paso) que difunden los medios televisivos o impresos, y en particular los de la SIP, nos tiene a todos en nómina.

Puedes adherir al reformismo de centro o de izquierda. Quizá seas revolucionario sereno o rebelde. O quizá nada te importa porque detestas la política. Da igual. En la nómina del “terrorismo mediático” figuran todos los que dicen no a la infamia.

En los países del Cono Sur, los comandos de la noche empezaron con los militantes políticos, y luego siguieron con los que se preguntaban “¿y yo por qué?” Pero como en algún momento de sus vidas pensaron que algo andaba mal también resultaron culpables y, por ignorancia, sufrieron más que los que defendían un proyecto político.

Al fascismo le importa un carajo si peleas arriba, abajo, en posición horizontal, vertical, si te mantienes al costado o practicas la levitación intelectual. Si eres persona, defiendes tus derechos y a tu país, eres culpable. En la agenda de la “seguridad”, la mentira creíble pesa más que la verdad inverosímil.

Fuente: La Jornada